domingo, diciembre 11, 2005

Plátanos maduros...


La historia no es mía, ojalá lo fuera...

"Tengo en el refrigerador dos limones, una bebida sin gas, una espinaca que parece verruga y una cebolla a medio picar… esta cocina lo que sí tiene harto son envases. Demasiados, diría mi mamá. Hace una hora ella me echó de su casa. Pero no estaba hablando en serio, porque hace siete meses que vivo sola y puedo dejar la loza sucia y la ropa tirada en el baño sin que nadie se enoje. Ella es dueña de un supermercado mientras que yo tengo una despensa insípida compuesta por yerba mate, soya, aceite y sal gruesa.

De almuerzo comí un plátano maduro, acompañado de una taza de café. Con mi canasta familiar mi mamá podría probar lo que piensa sobre mí: que sola, me voy a morir de hambre. Cada vez que llego tarde a abrir el negocio de mamá, ella me repite que no valoro lo que cuesta conseguir las cosas. Es que a mí no me acomoda ningún horario para trabajar. Cuando digo voy y vuelvo, todos se ríen porque saben que no regreso…

No me interesa estar detrás de un mostrador ni de empleada ni de jefa. Una vez una editora en Santiago me despidió. Yo le di las gracias y me vine a vivir a la playa. No tengo aspecto laboral. A mí me gusta jugar paletas hasta que se esconde el sol. Conversar hasta que el tema se acabe. Irme y llegar sin tener nada pendiente que arreglar. Salir en la tele cada cinco minutos hablando de música, o andar persiguiendo a los ministros por La Moneda como hacen algunos de mis compañeros de U., no me motiva. Prefiero hacer zapping cuando ellos aparecen en pantalla para evitar las comparaciones. No estoy trabajando en lo que estudié porque elegí tomar sol. Leer. Viajar. Dormir siesta. Escuchar, presenciar, protagonizar y escribir historias. Juntar conchitas y mirar la ola. Si mis metas en la vida fueron tener una gran tele o ahorrar para la vivienda, nadie me diría que soy una inconsciente. Pero como no tengo ganas de comprar nada, ni de vivir mucho rato en un mismo lugar, la gente cree que no tengo expectativas. Si ejerciera mi profesión de nueve a seis de la tarde encerrada en una oficina respirando smog, estaría bien enfocada. Eso dirían todos. Pero de seguro andaría amarga y depresiva y a nadie le parecería del todo mal. Yo me siento orgullosa de no tener que devolverme los domingos de la playa como todos, para ir a trabajar el lunes a la ciudad. Esa es mi elección, vivir como una gitana sin saber dónde voy a parar. Lo que no sé es cómo voy a hacerlo para financiar esta vida sin tener que almorzar plátanos maduros tan seguido. Esta idea de vida me agrada demasiado, pero también me hace sentir como una cabra chica hablando lo que muchos ya han dicho y nunca hicieron. O no lograron. Pero por más que me suenen las tripas, para mí ese fracaso sería más terrible que morir de hambre."

PD: Ya no recuerdo de donde lo saqué, si la autora pasa por aquí pido disculpas por usarlo sin su permiso, pero encontré tan genial el relato que lo guardé en el compu hasta que hoy, buscando unos archivos pal ppt lo encontré dentro de la carpeta "memoria" y no aguanté las ganas de compartirlo con quien quiera volar un rato...

Comments:
Se parece mucho a mi vida...

Un biko fuerte y buen domingo niña!
 
Es un problema que la felicidad no alimente....
a veces no se trata de hacer lo que nos da placer sino lo que es mejor pero todo depende de las metas que tengamos en la vida.

Saludos
 
esta genial!!!! es lo que ahora anhoro... un abrazo
 
Me encanto !!!!


Besitos
 
JOé, digo... pero si esta chica no era así :S jajaj

Beistos wapa
 
besos a todos y gracias por dejar sus comentarios ;) yo todavía con mucho q estudiar pero ya keda poco :)
 
EL SUEÑO DEL PIBE..QUIEN NO LO HA SOÑADO QUIEN LO HISO UNOS MESES HASTA QUE DENUEVO ENTRO A LA LOCURA Y LA VORAGINE..
SABIA QUE TE IRIA BIEN
MIL FELICITACIONES AHORA A CELEBRAR Y DESCANSAR
 
hola eterna despistada ;) y gracias por tu confianza jejeje sería lindo poder vivir así verdad?? ... lastima q sea muy raro poder hacerlo ;)
saludos y q tengas lindas fiestas!
 
Publicar un comentario

<< Home